VISIONES PERSONALES: ANA PEDRÓS (Factoría d´Idees)
Ana Pedrós. Supervisora de cuentas en Factoria d’Idees.
Licenciada en Publicidad y RR.PP. en la Universidad Cardenal Herrea-CEU (Valencia) inició su andadura en el entorno digital en Universal McCann Interactive, primero en Madrid y más adelante en Valencia. Desde entonces, ha desarrollado su trayectoria entre campañas creativas y estrategias que conectan con las personas. Le interesa especialmente la comunicación cercana, bien pensada y con impacto. En cada nuevo reto, busca el equilibrio entre las ideas frescas, los contenidos con sentido y los resultados.
- ¿Qué te ha llevado a trabajar en publicidad?
Siempre me ha atraído la mezcla entre creatividad y estrategia. Me gusta contar historias, entender cómo piensan las personas y encontrar la mejor manera de conectar marcas con su público. La publicidad me permite hacer todo eso a diario, con retos nuevos constantemente.
- Cuéntanos tu experiencia profesional.
Empecé en el entorno online, en Universal McCann Interactive, primero en Madrid y luego en Valencia. Esa etapa fue clave para entender el potencial de lo digital y trabajar con grandes marcas. A lo largo de los años he pasado por diferentes agencias, tocando distintos sectores. Actualmente soy supervisora de cuentas en Factoria d’Idees, donde coordino campañas y clientes con una visión global y muy conectada al día a día, buscando siempre que las ideas sean aplicables y tengan impacto.
- ¿En qué consiste tu trabajo en la actualidad?
Mi día a día está muy centrado en la gestión de cuentas, desde la planificación hasta la ejecución. Me encargo de que los proyectos salgan adelante, con coherencia entre la parte estratégica, creativa y de producción. Estoy muy en contacto con el mundo digital y las redes sociales, cuidando los mensajes y adaptándolos al canal y al público.
- ¿Qué cosas tienes en cuenta en tu día a día y cuáles procuras evitar?
Intento tener siempre presente la visión del cliente, pero también la del usuario final. Evito caer en lo superficial o hacer las cosas solo “porque sí”; la publicidad tiene que tener un propósito, aunque sea pequeño.
- ¿Cuáles son los anuncios o campañas ajenas que más admiras?
Admiro especialmente las campañas que, más allá de emocionar, consiguen mantener un posicionamiento coherente a lo largo del tiempo, es decir, las marcas que lo tienen tan bien definido que no hay lugar a dudas, campaña tras campaña, y que solo con nombrarla te viene a la cabeza el concepto al que se han asociado.
- ¿De qué acción te sientes más satisfecho/a?
Más que de una sola acción, me siento satisfecha cuando un cliente te dice que has entendido lo que necesitaba incluso mejor que él. Esos momentos en los que todo encaja —idea, ejecución, resultado— y el equipo disfruta del proceso, son los que te recuerdan por qué estás en esto.
- Recomiéndanos algún profesional al que debamos seguir. ¿Y qué libro o libros consideras imprescindibles?
Hay muchos perfiles inspiradores, pero me gusta mucho Toni Segarra por su manera de entender la comunicación desde la profundidad y la sencillez. En cuanto a libros, siempre recomendaría ¿Quién se ha llevado mi queso? de Spencer Johnson, porque su mensaje me marcó hace muchos años y todavía lo aplico. Es una lectura sencilla pero muy potente, que se puede llevar tanto al ámbito profesional como al personal.
- ¿Cómo crees que será la publicidad del futuro?
Creo que la publicidad del futuro será cada vez más personalizada, ética y basada en experiencias reales. La inteligencia artificial jugará un papel clave para entender mejor a las personas y adaptar los mensajes a sus intereses, momentos y necesidades, pero el reto estará en usarla con criterio y sensibilidad. La tecnología será una gran aliada, pero la confianza seguirá siendo lo que marque la diferencia.












